El Sindicato Médico de Melilla (SMM) ha secundado este miércoles 18 de marzo la jornada de huelga médica convocada a nivel nacional por la Confederación Estatal de Sindicatos Médicos (CESM), con una concentración celebrada a las puertas del Hospital Universitario de Melilla y también en los centros de salud.
La movilización se enmarca dentro del calendario de huelga nacional previsto, al menos, hasta el próximo mes de junio, en protesta por el borrador del nuevo Estatuto Marco y la falta de negociación real por parte del Ministerio de Sanidad.
Desde el Sindicato Médico de Melilla se ha señalado que el seguimiento de la huelga ha estado condicionado por la elevada carga asistencial y los servicios mínimos establecidos. En la jornada de hoy, 27 médicos han estado designados como servicios mínimos, a los que se suman 10 profesionales salientes de guardia y 20 en situación de baja o vacaciones, lo que limita significativamente la capacidad real de secundar la huelga.
Durante la concentración, la presidenta del Sindicato Médico de Melilla, Elisabeth García Cortacero, ha trasladado a los medios el malestar del colectivo: “Los médicos seguimos manteniendo nuestras reivindicaciones de, por lo menos, que nuestras condiciones laborales se parezcan lo más posible al resto de categorías que nos acompañan en el sistema sanitario, o incluso al igual que los trabajadores del resto de profesiones”.
La presidenta del SMM ha puesto el foco especialmente en el modelo de jornada laboral y las guardias médicas: “Seguimos reiterando que la guardia de 24 horas es un abuso tanto para nuestra salud como para la salud de los pacientes, porque está más que demostrado, y hay evidencia científica que lo corrobora, que la guardia de 24 horas hace que los errores humanos sean más y nuestros pacientes, al final, sean los que sufren nuestro deterioro”.
Asimismo, ha subrayado el impacto en la conciliación familiar: “Nos cuesta mucho el tener que separarnos de nuestros hijos para dormir fuera de casa muchas veces al mes y para luego tener que estar con ellos al día siguiente bastante agotados. Creemos que en el siglo XXI este tipo de prácticas deberían terminar ya”.
En esta línea, ha insistido en la necesidad de adecuar la jornada a la normativa europea: “Apostamos por una jornada laboral de 35 horas, que incluso la legislación europea ya nos quiere imponer, y que actualmente no se está cumpliendo”. García Cortacero ha denunciado también la falta de diálogo con el Ministerio: “El Ministerio parece que no quiere sentarse a negociar con nosotros. Han negociado con otros sindicatos en los que apenas hay representación de médicos”.
En consonancia con lo manifestado por CESM, el colectivo médico insiste en la necesidad de abrir un espacio de negociación específico para los facultativos, así como abordar reformas estructurales en materia de jornada, clasificación profesional y condiciones laborales .
En cuanto a la incidencia de la jornada de paro, la presidenta ha explicado que: “Se ha cancelado mucha consulta. Hay pacientes en planta que no se han visto siempre y cuando no sean graves”. Ha detallado que las especialidades más afectadas han sido, entre otras, psiquiatría, pediatría, ginecología, digestivo, medicina interna y cardiología. No obstante, ha querido subrayar que la atención urgente y los procesos críticos se han mantenido: “Toda la atención urgente, pacientes inestables, oncológicos o diálisis, eso siempre se mantiene. Nosotros nunca jugamos con eso”.
El sindicato ha insistido en que las reivindicaciones del colectivo no buscan privilegios, sino garantizar condiciones laborales dignas que permitan mantener la calidad asistencial y la seguridad de los pacientes, en línea con lo defendido a nivel nacional por CESM.

