Los médicos de Melilla se han vuelto a concentrar hoy frente a las puertas de sus centros de trabajo para mostrar su apoyo a la huelga médica y facultativa convocada a nivel nacional. Esta nueva jornada de movilización refuerza el compromiso del colectivo con la defensa de sus condiciones laborales y con la necesidad de introducir cambios estructurales en el sistema sanitario que garanticen tanto la dignidad profesional como una atención de calidad para los pacientes.

Convocados por el Sindicato Médico de Melilla, en línea con el manifiesto de la convocatoria, los facultativos exigen la creación de un estatuto propio del médico, un ámbito de negociación específico, la implantación de una jornada laboral de 35 horas con reconocimiento del exceso de jornada, una clasificación profesional acorde a su responsabilidad y un modelo de jubilación sin penalizaciones.

La presidenta del Sindicato Médico de Melilla, Elisabeth García, ha subrayado el carácter básico de estas reivindicaciones: “Nuestra huelga la hacemos porque queremos tener las mismas condiciones laborales que el resto de trabajadores”, señalando además que “si el resto hace 35 horas semanales, no entendemos por qué nosotros tenemos que hacer 70 u 80 horas obligadas”.

Asimismo, ha insistido en la necesidad de contar con un marco propio de negociación: “Si no puede ser en el mismo estatuto que el resto de profesionales, necesitamos un estatuto propio donde tengamos capacidad de negociar nuestras condiciones”.

En este contexto, el Sindicato Médico ha respondido a las recientes declaraciones de la directora del INGESA tras su visita a la ciudad, cuestionando tanto el contenido como la forma en que se produjo dicha intervención.

García ha señalado que “no es que fueran mentiras todas sus afirmaciones, pero hay cosas que habría que matizar. Ellos se mueven siempre con unos datos muy generales”, denunciando la falta de concreción y transparencia en la información ofrecida.

Frente a la afirmación de que Melilla cuenta con más médicos que nunca, el Sindicato advierte de un grave problema organizativo y de distribución: “Aunque tengamos más médicos que nunca, estamos muy desorganizados y muy mal repartidos. Mientras tenemos ocho traumatólogos, contamos con sólo dos digestivos y medio o tres cardiólogas para toda la población de Melilla”.

Además, ha subrayado que los indicadores demográficos no reflejan adecuadamente la carga asistencial real: “No tenemos una población especialmente envejecida, pero sí con mucha patología. Personas de 40 ó 50 años presentan enfermedades crónicas que en la Península se ven en edades mucho más avanzadas”.

El Sindicato Médico también ha cuestionado que ahora Melilla no se considere zona de difícil cobertura: “Si hemos tenido el aeropuerto cerrado varios días y compañeros no han podido regresar, obligando a cancelar consultas, ¿cómo se llama esta situación?”.

En materia de recursos humanos, García ha advertido sobre la falta de competitividad en determinadas especialidades: “No somos competitivos en áreas como Medicina Interna, Cardiología u Oncología, lo que hace que estén especialmente tensionadas”, explicando que las diferencias retributivas y de condiciones laborales respecto a otros territorios dificultan la captación de profesionales.

Respecto a las listas de espera, el Sindicato denuncia opacidad en los datos: “Nos hablan de que todo va bien, pero queremos saber cuáles son esos datos. Las consultas no están abiertas a meses vista y existe un ‘buzón invisible’ que nadie controla”.

Asimismo, ha criticado la priorización de determinadas inversiones frente a necesidades asistenciales urgentes: “Quizás es más importante tener profesionales que puedan hacer colonoscopias que construir un helipuerto”.

Por último, el Sindicato Médico ha lamentado la falta de interlocución directa durante la visita institucional: “No tuvimos reunión con ella. Vino en un momento en el que todos los sindicatos estaban en Madrid y ningún compañero la vio por el hospital”.