La profesión médica se opone a las modificaciones planteadas desde el Gobierno al entender que son un atropello más hacia sus condiciones laborales
La Confederación Estatal de Sindicatos Médicos (CESM), en la que se integra el Sindicato Médico de Melilla (SMM), manifiesta su rechazo al borrador de la reforma del estatuto marco presentado por el Ministerio de Sanidad. La organización sindical considera que esta propuesta supone un nuevo ataque a las condiciones laborales de los facultativos.
Elisabeth García Cortacero, presidenta del SMM, declara: “Desde el Sindicato Médico, junto con la Confederación Estatal de Sindicatos Médicos de toda España, reivindicamos un estatuto propio para nuestra profesión. La medicina tiene singularidades que la diferencian del resto de profesiones sanitarias y que requieren una regulación específica”.
La presidenta del SMM destaca la necesidad de abordar con cordura la jornada laboral de los médicos, que califica de “abusiva”, con jornadas que pueden alcanzar entre 48 y 60 horas semanales sumando las guardias a la jornada laboral. Además, ha reclamado que las horas de guardia sean computadas para la jubilación, ya que, a pesar de tributar por ellas, no generan derechos para la jubilación. “Sí se pagan impuestos por ese dinero que nosotros recibimos por las guardias, pero no nos sirve absolutamente para nada porque no cotizan”.
Otro de los puntos de fricción es el aumento de la incompatibilidad entre la medicina pública y privada. García Cortacero ha criticado la intención de obligar a los residentes recién finalizada la especialidad a ejercer en exclusividad en el sistema público durante cinco años, así como la prohibición de ejercer la medicina privada a los jefes de servicio. “La ministra pretende aumentar más la incompatibilidad entre medicina pública y privada. Aquí en nuestra ciudad sigue estando vigente, pero en el resto del territorio español estaba prácticamente abolida en todas las comunidades. Y lo que se ha propuesto es que los residentes recién acabados de la especialidad estén durante cinco años en exclusividad en el sistema público, cuando a veces no hay ni contratos siquiera a los que ellos puedan acceder o son precarios de uno o tres meses”. “Estas medidas atentan contra nuestra profesión y contra la libertad de elección de los médicos para ejercer en el ámbito público o privado”, afirma la presidenta del SMM.
La Confederación Estatal de Sindicatos Médicos exige al Ministerio de Sanidad una negociación real y soluciones para las problemáticas planteadas, advirtiendo que, de no ser escuchados, se movilizarán para defender los derechos de los profesionales de la medicina. Este jueves, 13 de febrero, habrá una gran manifestación frente al Ministerio de Sanidad a las doce del mediodía.