El Sindicato Médico de Melilla (SMM) ha celebrado hoy una nueva concentración frente al Hospital Universitario con motivo de la huelga nacional convocada por el colectivo médico, que alcanza ya su cuarta semana dentro de un calendario de paros intermitentes previsto durante cuatro meses.
El vicepresidente del SMM, Antonio Alcoba, ha agradecido la presencia de los medios de comunicación y ha destacado que la huelga refleja “el hartazgo del colectivo médico ante el ninguneo por parte del Ministerio de Sanidad” y la falta de respuesta a unas reivindicaciones que considera “totalmente justas”.
Alcoba ha insistido en que la situación de Melilla y Ceuta es especialmente grave porque ambas ciudades dependen directamente del Ministerio de Sanidad a través del INGESA. “Aquí no hay nadie a quien señalar más. No hay una consejería de Sanidad que no haga lo que tiene que hacer. Aquí es la ministra directamente, junto a su equipo del INGESA, quien tiene que gestionar todo lo derivado de la sanidad de Ceuta y Melilla”, ha afirmado.
Desde el Sindicato Médico se reclama un Estatuto Médico propio que reconozca las particularidades de la profesión, así como una negociación real con el Comité de Huelga. Según Alcoba, las propuestas del colectivo son “razonables, ajustadas a la legalidad y acordes a nuestra formación, experiencia y a la responsabilidad que asumimos diariamente”.
Uno de los principales motivos de malestar sigue siendo la situación de las guardias. El vicepresidente del Sindicato Médico ha recordado que estas horas suponen una carga física y mental muy elevada, pero no reciben el reconocimiento adecuado. “Las guardias cotizan cuando las cobramos, pero luego no computan como horas trabajadas de cara a la jubilación. Son horas invisibles, caen en saco roto, aunque desgastan muchísimo a nivel físico y mental”, ha señalado.
Alcoba también ha advertido de la falta de planificación ante la implantación de la jornada de 35 horas. “No hemos recibido ningún planning. No sabemos qué va a pasar con las guardias localizadas ni con las jornadas extra que venían haciendo nuestros compañeros de Atención Primaria”, ha explicado.
Para el Sindicato Médico, esta ausencia de información y diálogo demuestra una falta de cercanía por parte del Ministerio con la realidad sanitaria de Melilla. Alcoba ha calificado esta situación como “una responsabilidad directa de la ministra”, y de la delegada del Gobierno como su interlocutora en la ciudad, y ha apelado a su compromiso con la sanidad pública para abrir una vía de acuerdo.
El Sindicato Médico recuerda que Melilla es una zona de difícil cobertura, no sólo por su ubicación geográfica, sino también por la presión asistencial, el reducido tamaño de las plantillas y el elevado número de guardias que soportan muchos facultativos. “No somos un colectivo elitista ni estamos pidiendo nada del otro mundo. Pedimos cosas razonables, y cualquier persona que tenga cerca a un sanitario sabe el malestar que existe”, ha subrayado Alcoba.
Asimismo, ha advertido de que reducir el debate a las cifras de seguimiento de la huelga en Melilla es ignorar el problema de fondo. Según Alcoba, los servicios mínimos, los salientes de guardia, los permisos, las vacaciones y la escasez de plantilla condicionan la capacidad real de secundar los paros. “Más que centrarse en si son diez o veinte los que hacen huelga, hay que asumir que existe un problema grave y estructural. La plantilla no da para que el seguimiento sea mucho mayor”, ha indicado.
El Sindicato Médico de Melilla alerta de que, si no se adoptan medidas urgentes, la ciudad puede seguir perdiendo profesionales hacia la Península u otros destinos con mejores condiciones laborales. “La tecnología, si no hay un componente humano mayor, no atrae profesionales. Y si nuestras condiciones no mejoran, Melilla dejará de ser un destino atractivo para los médicos”, ha concluido Alcoba.
Por todo ello, el Sindicato Médico de Melilla exige al Ministerio de Sanidad que asuma su responsabilidad directa, abandone la imposición unilateral de medidas y se siente a negociar de forma efectiva para alcanzar un acuerdo que permita mejorar las condiciones de los facultativos y garantizar una sanidad pública de calidad para todos los melillenses.